
Edgar, líder sindical de Navarro y Gloria, una antigua recicladora y ahora madre comunitaria
en una guardería de hijos de recicladores, dos personajes emblemáticos y reconocidos de ese espacio
atípico, nos cuentan sus historias de vida, su relación con el basurero y sobre el futuro improbable que
esperan. LA MONTAÑA VIENE ABAJO retrata a dos recicladores: Gloria y Edgar, y, a través de ellos, a un
sector social que es estigmatizado por su cercanía con la "basura", que para una porción muy grande de
ciudadanos, más que una posibilidad económica, está relacionada con lo desagradable.
El documental de creación LA MONTAÑA VIENE ABAJO es una reflexión sobre aquellas personas
que sirven a un sistema económico del cual parecen estar excluidos y que, a pesar de desear
tener otro tipo de oficio, se preguntan dónde van a trabajar después de que se cierren las puertas
del basurero, puesto que en aquel lugar en el que se ha depositado la "basura" de Cali, también existe
una población que ha construido allí su lugar de vida.

La Montaña Viene Abajo tiene un constante ir y venir entre el cine directo y el ensayo.
En la observación de las rutinas de los personajes no se busca una cámara omnipresente con pretensiones
de hacerse un agente invisible en el lugar, puesto que la diégesis de estas secuencias de
observación se verá interrumpida cuando los personajes interpelen a la cámara a través de un
gesto, una mirada o de un comentario. Las voces de Gloria y Edgar, van a constituirse en el único narrador
del documental, construyendo un discurso desde lo narrativo y descriptivo llegando a momentos reflexivos
con un montaje asociativo.
El tema de los residuos sólidos, Basura, siempre ha sido visto y manejado desde los estigmas de
lo indeseable, lo infeccioso y lo feo. Este documental aborda, desde la imagen, una mirada un
tanto poética y estética que produzca otras sensaciones, una suerte de mirada contemplativa
del lugar donde llegan los residuos de la ciudad y de la actividad del reciclaje. Los recicladores
entran a interactuar con el espacio y mas que aparecer como víctimas pauperizadas que se refugian en
la basura, nuestro interés es verlos como ellos mismos se reconocen: como trabajadores.
La montaña clausurada será ese "pueblo fantasma" en el que se escucha el eco de las voces,
y los sonidos de la actividad que antes tenía. En este espacio la cámara buscará siempre los
detalles, las líneas, los brillos, las sombras y los colores que se revelen en los objetos apilados
en esta montaña, haciéndolos aparecer no como desechos sino como elementos de un paisaje que se
erige a partir de la basura: el paisaje de un comercio paralelo al que la mayoría conocen en los
centros comerciales. La evolución del proceso del sellado del relleno de Navarro marcará el paso del
tiempo. A la transformación de Navarro, de un bloque de residuos a una montaña verde, se le unirá
el seguimiento a la adaptación de la vida de los recicladores, a una opción nueva de trabajo, a
un cambio de actividad, a un traslado, o la espera. Es as", como el momento en el que finalicen los
trabajos de sellado de Navarro, será el momento en el que finalizará el documental. Cuando el proceso
técnico ambiental termine en este lugar, ¿en que estado se encontrará el proceso social?
Ángela Osorio y Santiago Lozano son documentalistas colombianos. Juntos han dirigido
los cortometrajes documentales Calígula, Un nombre para desplazado y el largometraje documental
realizado para ATEI Viaje de Tambores, con los cuales han participado en diferentes festivales entre
ellos Santiago Alvarez in Memoriam (Cuba, 2006) y La Muestra Internacional Documental de Bogotá. Ángela
ganó el premio Vidarte 2002 en la ciudad de México con el video experimental Serie Inmóviles. Santiago
ganó el premio Ojos Nuevos organizado por el Parlamento Andino con su trabajo de largo documental Silo-vé,
un niño, documental que también obtuvo mención de honor en el Festival
Contra el Silencio Todas las Voces (México).